
En la población de Salins-les-Bains, un lugar donde lleva extrayéndose sal desde hace 1200 años, perteneciente al departamento francés del Jura de la región de Borgoña-Franco Condado, visitamos lo que se conoce como la Grande Saline.
Esta salina es un gran complejo dedicado a la extracción de sal que ha sido incluido por la Unesco en la lista del Patrimonio Mundial.
Durante nuestros viajes hemos visitado numerosos lugares dedicados a la extracción de sal, algo que ha sido siempre tan importante en la historia de la humanidad. Sin embargo, la Salina Grande de Salins-les-Bains tiene la particularidad del método usado para la extracción de sal, que conocemos como método ignífugo.
El método más común de producción de sal es a través de la evaporación solar de agua procedente del mar o de manantiales. Las Salinas de Janubio en Lanzarote, la extracción de Sal en el Lago Rosa de Senegal, las Salinas de Maras o la producción de sal en el Valle Salado de Añana son algunos ejemplos de este método de extracción de sal.
El segundo método de extracción se sal es la minería. Lo hemos visto, por ejemplo, en las minas de sal de Wieliczka y en las de Cardona.
En la Gran Salina de Salins-les-Bains el método utilizado es el ignífugo. Es decir, la evaporación de salmuera obtenida de depósitos subterráneo gracias a la utilización del fuego o grandes estufas. La verdad es que no habíamos visitado ninguna salina de este tipo.
LAS SALINAS DE SALINS-LES-BAINS EN LA HISTORIA
Aunque se sabe que desde el neolítico se habría estado extrayendo sal del subsuelo de la región del Jura, la existencia de salinas en Salins-les-Bains está documentado desde la Alta Edad Media, gracias a la existencia de manantiales de salmuera existentes en los márgenes del río Furieuse.
De hecho, las varias salinas existentes (al menos, tres) empleaban más de 1000 personas durante la Edad Media, además de ser una de las mayores fuentes de riqueza del Ducado de Borgoña.
La importancia de la producción de sal en Salins-les-Bains era tal, que dos fuertes defendían la ciudad.
Después de varios siglos de bonanza, varios motivos llevaron a una progresiva decadencia de las Salinas de Salins-les-Bains a partir de mediados de siglo XVIII. En este sentido, a partir de 1775, la producción de sal es trasladada al nuevo proyecto de las salinas reales de Arc-et-Senans, ya que las Salinas de Salins-les-Bains no podían responder a las necesidades de sal y los costos de obtención se habían incrementado.
Aunque estas nuevas salinas estaban situadas a unos 20 km de Salins-les-Bains, utilizaban la misma fuente de salmuera, que era trasladada a Arc-et-Senans.
Pese a ello, la actividad industrial persistió en Salins-les-Bains hasta 1962, momento en que cerró la producción industrial de sal. Para aquel entonces, cada vez resultaba más caro extraer sal y las necesidades de la misma, con las nuevas técnicas de conservación alimentaria, eran cada vez menores.
Hoy, visitar las Salinas de Salins-les-Bains supone conocer el testigo de una época que ya desapareció, pero particularmente cómo era la producción de sal con el método ignífugo, el menos habitual de las formas de obtención de sal.
CÓMO ES VISITAR LAS SALINAS DE SALINS-LES-BAINS
La galería subterránea de las Salinas de Salins-les-Bains sólo se puede conocer mediante visita guiada.
La visita guiada tiene una duración de 1 hora aproximadamente y se realiza en francés. En julio y agosto, hay algunas visitas guiadas en inglés y alemán.
Sin embargo, en taquillas os entregan un folleto en español y, además, es posible descargar una completa audio guía que permite entender las distintas salas.
LA SALA DE INTRODUCCIÓN
Primero se visita un espacio de introducción, donde algunas maquetas de la Gran Salina de Salins-les-Bains permiten comprender el funcionamiento de la Salina, con las distintas técnicas de obtención de salmuera del subsuelo utilizadas aquí, como la técnica de la pértiga con balancín, el uso de las norias a partir del siglo XIV, las bombas hidráulicas utilizadas a partir del siglo XVIII o las bombas de pistón, que fue lo último que se utilizó.
LOS SUBTERRÁNEOS DE LA GRANDE SALINE DE SALINS-LES-BAINS
Pasamos luego a los subterráneos, con las galerías que tenían más de 150 metros. Entramos en lo que se conoce como el pozo de río abajo, donde surgían las fuentes y se separaban las aguas saladas de las que no lo eran.
Con las técnicas de sondeo implementadas en el siglo XIX se abandonó el uso de este pozo, que quedó como almacén de sal.
Después de pasa al pozo de río arriba, donde aún se observa la rueda hidráulica de 1750 y el sistema de balancín que la conecta a una bomba de pistón del XIX.
LA SALA DE LA ESTUFA DE LA GRAN SALINA
Otra sala interesante es la de la estufa, donde se realizaba la evaporación. Primero, un poco siguiendo el sistema de las termas romanas, aunque posteriormente las estufas estaban suspendidas.
El calor permitía la evaporación del agua de la salmuera, de manera que la sal iba precipitando y podía ser recogida por los operarios.
Después de la evaporación, se recogía la sal que era empacada para para la comercialización.
Por último, se visita, de forma libre, el museo de la sal. Incluye un cortometraje y una exposición permanente.
La verdad es que visitar las Salinas de Salins-les-Bains nos ha gustado mucho. Ya de por sí, las salinas suelen resultar atractivas de visitar. Sin embargo, es la primera vez que podemos visitar unas salinas cuyo método de extracción es el ignífugo, algo bastante menos habitual.