Qué ver en Viena en 3 días. 11 visitas imprescindibles para la capital de Austria.

patrimonio humanidadViena, la capital de Austria, es una ciudad monumental llena de grandes avenidas, palacios imperiales de relumbrón, fastuosas iglesias, enormes y ricos museos y grandes teatros. No es de extrañar, pues durante siglos ha sido la capital del Sacro Imperio Romano Germánico y, posteriormente, del Reino de Austria. Siempre bajo el poder de los Habsburgo, una de las dinastías más importantes que ha tenido Europa en el último milenio.

A nivel monumental y patrimonial, Viena está, por tanto, al nivel de París o Londres. Es decir, de las grandes ciudades europeas. En este sentido, hay mucho que ver en Viena, de manera que un mínimo de tres días son necesarios para descubrir algunos de los lugares imprescindibles de Viena. Y, aún así, deberéis escoger, pues seguro que os quedarán bastantes visitas en el tintero.

Esta Semana Santa hemos visitado Viena por tercera vez. De la última ocasión hacía ya más de 12 años, de manera que hemos regresado a los grandes reclamos de la ciudad. Es decir, a aquellos lugares que hay que ver en Viena de forma imprescindible. Son las 10 visitas que os comentaremos en este post. Sin embargo, durante vuestra visita seguro que tendréis oportunidad de conocer muchos otros sitios. Y es que lo paseos vienes dan para mucho.

Estas son los 11 lugares que hay que ver en Viena de forma imprescindible.

  • Palacio de Schönbrunn.
  • Palacio del Hofburg.
  • Biblioteca Nacional de Austria.
  • Catedral de Viena y Graben.
  • Museo de Bellas Artes.
  • Café Sacher.
  • Ópera de Viena.
  • Museo Leopold.
  • Ruta de Hundertwasser.
  • Palacio del Belvedere.
  • El Práter de Viena y su noria gigante.

Que ver en Viena

DONDE DORMIR EN VIENA.

HOTEL SCHANI SALON. Un hotel boutique precioso situado en el centro (a dos paradas de metro de la plaza de la Catedral). Personal amable, habitaciones amplias y un generoso desayuno a base de productos bio y locales es lo que ofrece este alojamiento. Además, tenéis la parada de metro justo enfrente, lo que os permite acceder a todos los lugares que hay que ver en Viena de forma rápida. Recomendable al 100%. Podéis mirar los precios y contratarlo en este enlace.

IMG_6920

 

MAPA CON LOS LUGARES MÁS IMPORTANTES QUE VER EN VIENA

PALACIO DE SCHÖNBRUNN

Empiezo esta lista de los lugares que hay que ver en Viena de forma obligada con la que quizá sea su visita estrella. Me refiero al Palacio de Schönbrunn, que era la residencia que los Habsburgo se hicieron construir en la campiña cercana a Viena, a fin de escapar de los calurosos veranos de la capital imperial.

Lo cierto es que el crecimiento demográfico acabó por engullir Schönbrunn, cuyo acceso en la actualidad resulta de lo más fácil con transporte público.

Hay quien llama al Palacio de Schönbrunn el Versalles de Viena. No es de extrañar, porque la verdad es que este palacio resulta bastante más espectacular que la residencia imperial del Hofburg, de la que os luego os hablaré. Sin embargo, las comparaciones son odiosas, pues los palacios de los Habsburgo jamás llegaron a ser ornamentados de forma tan excelsa (y excesiva) como los de los monarcas absolutistas franceses.

El origen de Schönbrunn lo debemos encontrar en unos pabellones de caza erigidos en tiempos de Maximiliano II, a mediados del siglo XVI. Sin embargo, casi todo lo que podemos visitar en la actualidad se debe a los siglos XVIII y sucesivos. Y de hecho, no fue hasta en tiempos de María Teresa I, cuando el Palacio de Schönbrunn se convirtió en la residencia veraniega oficial.

VISITA GUIADA A SCHÖNBRUNN Y VIENA EN ESPAÑOL Y SIN COLAS. Si quieres visitar el Palacio de Schönbrunn de la mano de un guía en español y saltarte las colas, puedes reservar en este enlace. Además se incluye un recorrido por los lugares más importantes que ver en Viena.

En fin, que aquí lo que se visitan son unas cuantas decenas de estancias de su planta noble, nada comparable con las más de 1400 de las que dispone el palacio. Las habitaciones resultan bastante más recargadas que las del Hofburg, aunque, como decía, mucho menos que Versalles, el Palacio Real de Madrid o algunos de los Castillos y Palacio del Rey Loco, en Alemania. La decoración es básicamente rococó, con profusión de dorados, arañas, espejos, parqués y algunos frescos y pinturas alegóricas que decoran el techo de varias de las salas más nobles. De todas ellas, la Galería de los Espejos es la más espectacular de todas.

Después de visitar Schönbrunn merece la pena echar un buen vistazo a los jardines del palacio. Son los mejores que hay que ver en Viena y están abiertos al público desde que así lo dispusiera José II en 1779. Destaca la enorme fuente dedicada a Neptuno, situada al final de la perspectiva principal, la decoración a base de setos y parterres, muy al gusto francés, o la glorieta que se localiza en lo alto de una suave loma.

También en los jardines nos acercamos hasta el bonito invernadero, que no es más que un jardín tropical y que aquí llaman Palmenhaus. Igualmente nos cruzamos con un pequeño, aunque atractivo, jardín japonés. Quien quiera, además, pude disfrutar de un laberinto y hasta de un zoo, cuyo máximo atractivo reside en la presencia de un par de osos pandas traídos de China.

Lugares Que ver en Viena
Visitar Viena
IMG_7258

HOFBURG O PALACIO IMPERIAL DE VIENA

El Hofburg es el Palacio Imperial de los Habsburgo. Es habitualmente conocido como el Palacio de Sisí porque aquí residió la famosa Emperatriz durante su matrimonio con Francisco José y porque parte de las dependencias palaciegas acogen el Museo de Sisí. Desde luego, la historia del palacio se remonta a varios siglos antes de la boda de Isabel de Baviera con Francisco José de Habsburgo, pues está familia gobernó el Imperio Romano Germánico y luego el Austriaco desde aquí, durante más de seis siglos.

El Palacio de Hofburg es inmenso. Comentar que dispone de más de 2500 estancias. Lógicamente, lo que se visita es bastante menos y corresponde básicamente a las habitaciones privadas que ocuparon Francisco José e Isabel de Baviera. Unas estancias decoradas en estilo historicista y neobarroco, como corresponde al siglo XIX e inicios del XX, pero mucho menos espectaculares que los que hemos visto otras vez.

Comentar que la visita al Hofburg se divide en tres parte: primero se visita la silberkammer. Son las estancias dedicadas a exponer las distintas cubertería de la Casa de Habsburgo. No quiero quitarle mérito a tan cuantiosa cantidad de plata, pero es quizá la parte menos interesante. Después de visita el Museo de Sisí, que rinde homenaje a tan famosa Emperatriz. Aquí se nos explica que nada tiene que ver la verdadera Isabel de Baviera con el personaje creado por la industria cinematográfica. Por lo visto, el espíritu libre de la princesa bávara no asumió nada bien las obligaciones que conllevaba ser la esposa de uno de los hombres más poderosos del mundo. Sisí no tenía interés alguno por los asuntos de estado, de manera que al poco tiempo de esposarse con Francisco José se sintió desdichada. La verdad es que el museo, que se sigue con una audioguía que facilita la comprensión del personaje, merece la pena,

Lo último que se visitan son los Apartamentos Reales usados por Francisco José e Isabel de Baviera que, como decía, aún siendo espléndidos no resultan tan espectacularmente ornamentados como los de otros palacios reales europeos. Los dorados y querubines son aquí mucho menos habituales y los frescos que habitualmente decoran los techos de este tipo de estancias palaciegas brillan por su ausencia.

Hofburg de Viena

Si vas a visitar Viena y el resto de Austria te puede interesar:

BIBLIOTECA NACIONAL DE AUSTRIA

La Biblioteca Nacional de Austria no es solo uno de los monumentos más espectaculares que hay que ver en Viena. Se trata de una de las más maravillosas bibliotecas construidas jamás. Los que seguís este blog sabéis que somos superfans de las bibliotecas. Y particularmente, de las barrocas. Pues bien, en este viaje a Austria vamos a tener la oportunidad de conocer 4 de las bibliotecas más bonitas del mundo. Pero de todas ellas, quizá sea la Biblioteca Nacional de Austria, en Viena, la más espectacular. Particularmente la Prunksaal, que es la sala barroca que se visita y que sale en toda las fotos. Fue construida en 1726 por orden de Carlos VI.

Precisamente es la estatua de este Emperador el que domina el centro de la estancia. Rodeando al personaje, dos pisos de estanterías barrocas de nobles maderas nos hacen creer que estamos en un sueño. Si miramos a los lados, marmóreas columnas culminadas con capiteles corintios hacen la escena aún más irreal. Y cerrando la biblioteca, una maravillosa cúpula pintada al fresco por Daniel Gran.

Cuentan que más de 200.000 volúmenes son custodiados aquí. Algunos de los más relevantes, se exhiben en vitrinas. Sin embargo, pocos turistas reparan en ellos, pues la majestuosidad de la sala es quien se lleva todas las miradas.

Que ver en Viena
Monumentos Que ver en Viena

CATEDRAL DE VIENA Y EL GRABEN.

La Catedral de Viena es el templo más importante que hay que ver en Viena. Se trata de una iglesia católica erigida en el siglo XII, en estilo gótico. Llama poderosamente la atención su enorme torre sur, que sea alza hasta los 137 metros de altura. Se la conoce como Steffl. También el tejadillo, ornamentado con azulejos, muy algunos centroeuropeo, pero poco habituales en España. Nos recordó a la iglesia de Matías que conocimos al visitar Budapest. En el interior, lo que más nos llama la atención es el precioso púlpito de piedra, conocido como Púlpito de Pilgram, maravillosamente tallado.

Tras visitar la Catedral de Viena, merece la pena recorrer el Graben, una de las avenidas más agradables y señoriales de esta ciudad. Se trata de una calle peatonal, con gran cantidad de restaurante, tiendas, confiterías y cafés. En medio de la vida se sitúa la Pestsaule o Columna de la Peste, erigida por Leopoldo I para conmemorar el final de la Gran Peste de Viena que se llevó la vida de más de 75.000 vieneses en 1679.

Catedral de Viena

IMG_7073

VIENNA CITY CARD. Si vais a visitar Viena os puede resultar muy interesante esta tarjeta. Tendréis transporte gratuito en toda la red de transporte público (metro, bus, tranvía y tren de cercanías), además de descuentos en los principales lugares que ver en Viena.

MUSEO DE BELLAS ARTES.

Son varios los museos que hay que ver en Viena de forma obligada. De todos ellos, nuestro preferido es el Kunsthistorisches Museum o Museo de Bellas Artes. A nuestro entender, se trata de uno de los diez grandes museos del mundo. Este museo se ubica en un enorme edificio gemelo del Natushistorisches Museum o Museo de Historia Natural, que se localiza justo enfrente. Ambos edifcios, en la Plaza Maria-Theresien forman un conjunto de lo más armónico.

Lo que se expone en este museo es una enorme colección de pintura que abarca casi todos los grandes maestros de la pintura universal. Desde los grandes genios del gótico, incluyendo Van der Weiden, hasta los más importantes maestros del barroco, como Caravaggio, Velázquez o Vermeer.

Además, el edificio en si mismo, es una auténtica maravilla, con una escalera de acceso a la primera planta que más bien parece propia de un palacio y que está dominada por un preciosa escultura de Cánova, Teseo y el Centauro, y culminada por un majestuoso fresco. Incluso Klimt colaboró en el diseño de parte del conjunto.

Tras visitar la Pinacoteca, damos un rodeo por la planta inferior, donde encontramos antigüedades griegas, etruscas, romanas o egipcias. El Museo de Bellas Artes no es solo uno de los grandes museos que hay que ver en Viena.

Que ver en Viena
IMG_6987
Museos que ver en Viena
IMG_7006

CAFÉ SACHER.

Algo que hay que hacer en Viena de forma obligada es disfrutar de una tarta Sacher, allí donde fue creada. Me refiero, al Café Sacher, de aires decimonónicos, que se sitúa en los bajos del hotel homónimo, justo detrás de la Ópera. Cierto que el capricho tiene su precio, pero yo siempre digo en estos casos que el viajero se tiene que hacer a la idea de que es como si pagara una entrada para visitar un gran monumento y que, de paso, le ofreciera una consumición.

Dicen de la tarta Sachar, de chocholate y rellena de mermelada de albaricoque, que era la favorita del Emperador Francisco José. No es de extrañar, pues la verdad es que está deliciosa. De manera que si vuestra economía os permite el capricho, no lo dudéis. Los mitos hay que vivirlos y la Sachertorte lo es.

Café Sacher
Que ver en Viena

ÓPERA DE VIENA.

Desde luego, otro de los grandes monumentos que hay que ver en Viena, aunque solo sea por fuera, como fue nuestro caso (también entramos al vestíbulo, pero no hicimos la visita guiada por falta de tiempo). Se trata de uno de los grandes templos operísticos del mundo entero. La verdad es que quizá junto a la Scala de Milán sea el más mítico.

Lo cierto es que cuando fue construido, allá por los años 60 del siglo XIX, no gustó nada a los vieneses. Sin embargo, de estilo neorenacentista, no se entendería la ciudad de Viena sin el que es uno de sus edificios más emblemáticos.

Como no la visitamos por dentro por falta de tiempo (se realizan visitas guiadas) no podemos opinar mucho de su interior. Sin embrago, por las fotografías vistas, parece que su sala principal es menos espectacular que la Ópera de Budapest. Se cuenta, además, que esta última era la preferida de Sisí. Sea como sea, aprovechamos que a las 19.30 había una representación para acceder ni que fuera al vestíbulo y disfrutar de la suntuosa y palaciega escalera de acceso.

Posteriormente, algo que nos llamó la atención es que mientras en la ópera se desarrollaba la representación, una enorme pantalla gigante situada en el exterior retransmitía el espectáculo. Me pareció una idea espectacular y que no hace otra cosa que demostrar la apuesta que el pueblo austríaco hace por la cultura.

IMG_7305
IMG_7052

MUSEO LEOPOLD.

Ya hemos dicho que la capital de Austria es una ciudad de museos. Pues bien, otra de las grandes colecciones que hay que ver en Viena es la que presenta el Museo Leopold, que se ubica en el Museumquartier o Barrio de los Museos.

Aquí lo que se expone es, básicamente, pintura austríaca de finales del siglo XIX y principios del XX. Como no puede ser de otra manera, Klimt, Schiele y Kokoschka, los tres grandes espadas de la pintura austríaca, son los protagonistas principales de esta fenomenal colección reunida por el oftalmólogo vienés Rudolph Leopold. En 1994 el estado austríaco compró la colección completa, compuesta por más de 5000 obras.

La verdad es que este museo es una de aquellas maravillas que hay que ver en Viena de forma obligada, si es que os gusta el arte.

Museos de Viena

HUNDERTWASSER Y VIENA

En Viena podemos encontrar varias obras del curioso, original y excéntrico artista vienés Friedensreich Hundertwasser. Su verdadero nombre era Friedrich Stowasser y lo cierto es que se trataba de un artista de lo más ecléctico, cuya obra incluye pintura, escultura y el diseño de un buen número de edificios, pese que Hundertwasser no era arquitecto.

En Viena podemos visitar varios lugares que fueron diseñados por este genio. El más famoso de todos es la maravillosa y privada Hundertwasser Haus, un conjunto de apartamentos diseñados usando la curva y el color de forma recurrente, como era marca de la casa. La verdad es que aunque no se puede visitar el interior de la Hundertwasser Haus son legión los turistas que se agolpan ante sus fachadas (se trata de un edificio esquinero), una de las más original que ver en Viena.

Que ver en Viena

Justo enfrente se ubica una suerte de galerías comerciales que fueron también diseñadas por el artista. Es la Kalke Village. Se trata de un lugar muy turístico, repleto de tiendas de recuerdos y cafeterías. Sin embargo, la visita merece mucho la pena. Y no os olvidéis de bajar al sótano y entrar a los lavabos, que aunque son de pago son una delicia.

IMG_7166

Unos diez minutos a pie separan la Hundertwasser Haus de la KunstHausWien, otro edificio diseñado por este artista y que en la actualidad desempeña las funciones de museo del artista. Lo que se visita en el interior son sobretodo pinturas, pero aunque no tengáis tiempo o ganas de visitar el museo, no dejéis de admirar esta bonita fachada, tan al estilo Hundertwasser.

IMG_7178

Por último, tomamos el metro hasta la estación Spitteleau Banhof para visitar la planta incineradora de Viena o de Spiteleau. Tal y como lo leéis. Una planta incineradora convertida en uno de los edificios más excéntricos que hay que ver en Viena. Una auténtica obra de arte de la mano de Hundertwasser. Os dejo con unas fotos, puesto que una imagen vale más que mil palabras.

IMG_7130

PALACIO DEL BELVEDERE.

Otro de los museos que hay que ver en Viena es el existente en el Palacio del Belvedere. Y, concretamente, en el Belvedere Superior, porque hay que saber que, a falta de uno, los palacios del Belvedere son dos: el superior y el inferior. Palacios, por cierto, que están separados por un maravilloso jardín que es de acceso libre, de manera que si lo vuestro no son los museos, os recomiendo que igualmente os acerquéis hasta aquí, a fin de poder disfrutar tanto de los jardines como de la estampa de los dos palacios.

El Belvedere fue edificado durante el primer tercio del siglo XVIII para el príncipe Eugenio de Saboya. Este personaje fue, por cierto, el responsable de vencer a los turcos en 1718. La victoria evitó que el ejército otomano se extendiera al este del Danubio. El complejo está considerado una de las obras maestras de la arquitectura barroca. Particularmente, el Belvedere Superior, donde el príncipe, que residía durante el verano en el Belvedere inferior, celebraba los festejos.

Si escribía que en el Belvedere es uno de los museos más importantes que ver en Viena no es solo porque el conjunto de la colección sea de primer orden. Lo es también porque es aquí donde se puede visitar una de las obras más icónicas y célebres de la Historia de la Pintura. Me refiero al cuadro El Beso, de Gustav Klimt. Además, en el Belvedere Superior se pueden conocer otras muchas obras de Klimt (llama la atención lo variada de su producción, dependiendo de la época), Schiele o Kokoschka. Casi todas las vanguardias europeas están representadas en este museo, incluido el expresionismo, el surrealismo, el cubismo o el arte abstracto.

En el Belvedere Inferior se suelen programar exposiciones temporales. Sin embargo, solo por conocer su Sala de Mármol ya merece la pena la visita.

palacios que ver en Viena
IMG_7350
Que ver en Viena

IMG_7352

EL PRATER DE VIENA Y LA NORIA GIGANTE.

No quería terminar esta lista sin escribir sobre otro de los lugares que hay que ver en Viena de forma obligada si se visita la ciudad con niños. Me refiero a su histórico parque de atracciones, el Prater. Un lugar, por cierto, que gusta igual a niños como a mayores. Y también ideal para los que disfrutan de las atracciones más extremas, pues que se trate de uno de los parques de atracciones más antiguos del mundo no entra en contradicción con la existencia de al menos media decena de atracciones realmente espectaculares.

El Prater mantiene esa patina de autenticidad de los parques de atracciones añejos, como el barcelonés Tibidabo o el Tívoli de Copenhague. Sin embargo, a diferencia de aquellos, no hay que pagar entrada si lo que se quiere es pasear, simplemente, por sus dependencias. Lo cual resulta una verdadera ventaja, desde luego.

Nosotros no pudimos evitar subir a la que es el verdadero emblema del parque: su célebre noria, la Riesenrad, protagonista de una de las más célebres escenas de la historia del cine, que acontecía al final de la película El Tercer Hombre. Se trata de una noria histórica, de estas que da una sola vuelta y que tarda varios minutos a completarse. Las vistas desde lo alto abarcan toda la ciudad de Viena y sus alrededores. Pero más allá de ello, al subirse a la Riesenrad se tiene la sensación de haber estado en un lugar ciertamente histórico: tiene casi 130 años a sus espaldas.

Tras subirnos a la noria, junto a Marc también disfrutamos de algunas de las atracciones de carácter infantil. Marc no es precisamente el más atrevido de los niños en cuanto a atracciones de feria, de manera que cualquier mínimo exceso le parece demasiado en cuanto entramos en un parque de atracciones.

Que ver en Viena
IMG_7360

Y hasta aquí esta lista de 11 de los lugares que hay que ver en Viena en 3 días. Desde luego, nos quedamos cortos: la iglesia de Karlskirche, los edificios modernistas de Otto Wagner y sus sucesores o un recorrido por los mejores cafés de Viena, son otras de las visitas que nos os podéis perder en esta magnífica ciudad que es la capital austríaca.

CLICA AQUÍ PARA LEER TODOS NUESTROS POSTS SOBRE AUSTRIA

32 thoughts on “Qué ver en Viena en 3 días. 11 visitas imprescindibles para la capital de Austria.

  1. Genial post! Después de leerlo, he visto que todavía me he dejado más cosas por ver de las que pensaba, porque estuve un par de días en diciembre, y con tanta nieve apenas pude visitar la Catedral, la Librería y la Opera. Así que toca volver y seguir tus recomendaciones 🙂

    • En invierno y con nieve debe ser un momento muy especial para visitar Viena. Lástima que oscurezca tan pronto!
      Un abrazo, Javier.

  2. ¡ Muchísimas gracias, Jordi, por tan espléndido post!. Yo también soy de las he podido comprobar que, después de visitar Viena durante una semana, me dejé muchas cosas por ver. Los Museos e Iglesias cayeron casi todos pero faltó el interior de la Ópera, el Museo Leopold, la Hundertwasser Haus, la Kalke Village, la Incineradora… así que deberé volver porque siempre es un placer recorrer esa maravillosa ciudad.
    ¡Qué suerte que pudisteis hacer la foto frente al cuadro de Klimt!. Yo tuve que conformarme ante la copia en la sala adjunta. Gracias de nuevo por compartir tus interesantes viajes y Marc, ese niño que conocimos siendo un bebé, está guapísimo. Un saludo.

    • Tendrás que regresar algún día, Antonia! Nosotros hemos visitado Viena por tres ocasiones y la verdad es que cada vez encontramos nuevos lugares! La verdad es que, sin flash, no podían pegas para fotografiarte con los Klimt.

  3. Por lo que veo, Viena da para mucho! Pensaba dedicarle un fin de semana, pero buscaré algún puente de 4-5 días. ¿Hay alguna excursión de 1 día q se pueda hacer desde Viena?

    • Tres día es lo mínimo, Belén. Idealmente 4 o 5. Hay mucho que ver en Viena y la verdad es que resulta ideal para un puente largo o una Semana Santa, por ejemplo.
      Un abrazo!

  4. Qué ganas tengo de visitar esa ciudad. Me ha flipado su arquitectura y sobre todo la Biblioteca. ¡Menuda pasada!
    Esa tarta Sacher no me la perdería por nada del mundooo!!

    Gracias por el post!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *