BARRIOS JUDÍOS EN EUROPA. Siguiendo la huella hebrea por Europa.

Los judíos, es decir los hijos de Israel o israelitas, probablemente llegaron a Europa antes del inicio de la Era Cristiana. Este pueblo, se habría originado en Oriente Medio a partir del Reino de Judá, de donde procede su nombre, allá por el año 1000 antes de Cristo.

A aquellos habitantes del antiguo reino levantino de Judá se les conocía como judíos, aunque el nombre se amplió posteriormente para abarcar a todos aquellos que emigraron a otras regiones procedentes de aquél lugar, así como a sus descendientes.

La verdad es que para los que no somos judíos, su historia y todo lo que hace referencia a la distintas ramas nos parece un auténtico galimatías, de manera que no voy a pretender hacer un tratado de historia judía en este post, pues más que inexacto sería a todas luces incorrecto. Sin embargo, comentar que este pueblo (un concepto amplio que en el caso del judaísmo supone una mezcla entre los conceptos étnicos y religiosos) se disgregó (en lo que conocemos como diáspora judía) desde probablemente los primeros siglos de su existencia.

Quizá el exilio asirio fue el primero que esté documentado, allá por el siglo VIII aC, al que le siguieron el babilonio, a principios del siglo VI aC, o el romano, en el siglo I aC. Durante aquella época, los judíos se exiliaron en masa hasta los más recónditos rincones del Imperio Romano.

Muchos de ellos llegaron también a España, de manera que sus descendientes terminaron por asentarse en sus nuevos destinos, aunque manteniendo de una u otra forma la llama judía. Podemos dividir a los judíos de Europa en Askhenazies para los del norte y este de Europa y sefardíes para los de la Península Ibérica.

Conocida es la expulsión de los judíos de la Península Ibérica a partir de 1492, aunque ya antes habían sido también expulsados de Inglaterra a finales del siglo XIII. Muchos de aquellos sefardíes buscaron acomodo en Centroeuropa, donde crearían nuevas raíces. En este sentido, se sabe que la que era conocida como Mancomunidad polaco-lituana dió cabida a unos 750.000 judíos a mediados de siglo XVIII, que eran más de la mitad de los judíos de todo el mundo. Es normal, por tanto, que uno de los barrios judíos más importantes que han llegado a nuestros días sea el de Cracovia, la antigua capital de Polonia. Otros sefardíes emigraron, sin embargo, al norte de África, donde también se asentaron. En Marruecos, por ejemplo, llegaron a vivir hasta 250.000 judíos en los años 40 del siglo XX. Sin embargo, tras el advenimiento del Estado de Israel muchos  emigraron al recién creado estado y en la actualidad no suman más de 5000 almas.

Sabido es, por último, el hostigamiento al que fue sometido el pueblo judío a partir de los años precedentes a la Segunda Guerra Mundial y especialmente, tras el ascenso del nazismo al poder en Alemania. La masacre fue absoluta, de tal manera que buena parte de los que no consiguieron emigrar a otras latitudes, especialmente, a Estados Unidos, perecieron en los distintos campos de concentración y exterminio, tales como Auschwitz.

En este post os contaremos lo que queda de la huella que dejaron los judíos en Europa. Un legado que no se corresponde con el número actual de judíos que siguen residiendo en el viejo continente y que ha quedado reducido a pequeñas comunidades, aunque las cifras son bastante discordantes según las fuentes consultadas. Según la Encuesta Mundial sobre el Pueblo Judío, de los 13 millones de hebreos del mundo entero en 2002, unos 8 millones viven en la diáspora (es decir, fuera de Israel). Y de ellos, 1 millón viven en Europa occidental (la mitad en Francia) y 400.000 en Rusia. Esta misma encuesta habla de que los judíos españoles suman 12.000, los polacos 3500, los checos 2800, o los húngaros 50.000. Por hablar de algunos países donde las comunidades judías fueron numerosas en el momento de máximo esplendor de esta cultura en la Europa Medieval.

Sin más, os contamos qué podemos ver de la huella que han dejado los judíos en Europa en 4 de las ciudades donde su legado es más visible en la actualidad.

Sinagogas del Barrio Judío de Praga

4 DE LOS BARRIOS JUDÍOS MÁS FAMOSOS DE EUROPA

EL BARRIO JUDÍO DE PRAGA. EL JOSEFOV.

Los judíos llegaron a Praga sobre el siglo X, aunque no se asentaron en lo que es el Barrio Judío de Praga hasta a mediados del siglo XII. Este Barrio Judío de Praga es conocido como Josefov en honor a José II de Habsburgo, que permitió el regreso de los judíos después de que fueran expulsados por la Emperatriz María Teresa.

En la actualidad, el Barrio Judío de Praga nos muestra uno de los más importantes legados de los judíos en Europa. Hasta cinco sinagogas podemos visitar en el Josefov de Praga, reconvertidas todas en memoriales y museos que nos explican la vida de las comunidades judías en Bohemia y Moravia. Algunas de las sinagogas son góticas y del siglo XIII, aunque nuestra favorita es la conocida como Sinagoga Española, cuyos arabescos recuerdan a los de la Alhambra granadina, motivo por el cuál recibe el nombre de española.

También merece mucho la pena visitar el Viejo Cementerio Judío de Praga, uno de los más evocadores de Europa, o el que es conocido como Memorial Hall, que no era más que una vieja morgue de principios de siglo XX, alzada en un bellísimo edificio neorománico, y que hoy se ha convertido en museo de las tradiciones judías relacionadas con la muerte.

Desde luego, entre las muchas visitas imprescindibles de Praga, el Barrio Judío tiene un lugar destacado.

Barrio Judío de Praga

Barrios judios en Europa

EL BARRIO JUDÍO DE CRACOVIA. EL KAZIMIERZ.

El Barrio Judío de Cracovia es de tal importancia que forma parte del Patrimonio de la Humanidad. Kazimierz fue una población independiente de Cracovia fundada por Casimiro II (de quien toma su nombre) a mediados del siglo XIV.

En 1495 los judíos de Cracovia fueron expulsados de la ciudad y enviados a Kazimierz, que se convirtió en una ciudad compartida entre cristianos y judíos. Finalmente, con la ampliación de los límites de la ciudad de Cracovia, Kazimierz fue incorporada a la ciudad y se convirtió, en cierta manera, en el Barrio Judío de Cracovia.

Aun hoy en día podemos visitar varias de las sinagogas existentes en el Barrio Judío de Cracovia, cuyo eje lo debemos encontrar en la calle Szeroka. La Sinagoga Remuh es una de las más pequeñas pero la única que sigue ofreciendo culto. Su cementerio trasero es una delicia.

La más bella de las sinagogas de Cracovia es, sin embargo, la Vieja Sinagoga, del siglo XV, aunque remodelada por completo en 1570, en estilo renacentista. Una preciosidad que desempeña las funciones de museo judío. Es uno de los más bellos legados que nos recuerdan el paso de los judíos por Europa.

La Sinagoga Izaaka y la Tempel, también tienen su interés. Esta última ofrecía culto a la Sociedad de Judíos Progresistas y fue alzada en el siglo XIX.

Además, la cultura hebrea parece haber renacido de la mano del turismo, de manera que es fácil cenar en un restaurante donde se ofrezca comida kosher o asistir a un concierto de música klezmer. El Barrio Judío es uno de los más interesantes lugares que hay que ver en Cracovia.

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Barrios judios en Europa

BUDAPEST. LA SINAGOGA MÁS GRANDE DE EUROPA.

Entre los muchos lugares que hay que ver en Budapest tiene un lugar destacado la Sinagoga de la Calle Dóhany que es, ni más ni menos, la mayor de todas la sinagogas de Europa y la segunda del mundo entero.

Las comunidades judías fueron admitidas en Hungría desde casi el advenimiento de la nación húngara. Es decir, al poco tiempo de que las tribus magyares procedentes de los Urales llegaran a la llanura.

Aunque los judíos jamás gozaron de igualdad de oportunidades en relación a los no judíos, la verdad es que una cierta tolerancia hacia ellos reportó que la comunidad creciera poco a poco, hasta convertirse en muy importante.  Hasta medio millón de judíos llegaron a establecerse en Hungría, la mayoría en Budapest, a finales del siglo XIX cuando se estableció, por ley, la igualdad entre todas las comunidades religiosas.

Son varios los lugares de interés de barrio judío de Budapest. El que más, esta preciosa Sinagoga de la calle Dohany que fue la sede del movimiento neolog, que promocionaba la apertura del judaísmo al resto de la sociedad. Se trata de un templo con tinte de iglesia católica, semejándose a una basílica cristiana aunque  con mucho color y con unos aires en su fachada ciertamente neomoriscos.

No es esta la única sinagoga de este barrio judío de Budapest. Las sinagogas Rumbach y Kazinczy son otras dos. Esta última, es la utilizada por las 100 familias ortodoxas que siguen viviendo en la ciudad.

Un cierto florecimiento de la comunidad hebrea en Budapest ha dado lugar a la apertura de varios restaurantes y supermercados donde se sirve y vende comida kosher, lo que completa la oferta judía de la ciudad.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los nazis convirtieron el barrio judío de Budapest en un gueto y muchos de sus conciudadanos acabaron por ser trasladados a los campos de concentración donde murieron. No debéis perderos el árbol de la vida que recuerda aquellos momentos. Se encuentra en el patio de la Gran Sinagoga de Budapest. En la actualidad se calcula que unos 50.000 judíos siguen residiendo en Hungría.

Gran Sinagoga de Budapest
Barrios judios en Europa

ÁMSTERDAM. EL BARRIO JUDÍO Y LA CASA DE ANA FRANK.

También en Ámsterdam encontramos un barrio judío de bastante importancia así como uno de los lugares más importantes y significativos para el judaísmo moderno como es la Casa de Ana Frank.

La mayoría de los judíos de Ámsterdam procedían de la Península Ibérica y llegaron a los Países Bajos tras su expulsión. Eran, por tanto, sefardíes que llegaron atraídos por un clima de mayor tolerancia en esta parte de Europa.

Sin embargo, todo se torció con la llegada del nazismo. Muchos de los judíos tuvieron que emigrar y los que no lo hicieron se vieron obligados a esconderse, tal y como nos relata la trágica historia de los Frank. En 1940 vivían en Ámsterdam unos 60.000 judíos y la realidad es que muchos terminaron por ser trasladados al campo transitorio de Werterbork para llegar finalmente a Bergen-Belsen o Auschwitz.

Una de las visitas más interesantes del Barrio Judío de Ámsterdam es la de la Sinagoga Portuguesa, de 1675, una de las más grandes del mundo y que fue la utilizada por los sefardíes.

También interesante resulta el Museo Judío que ocupa el lugar donde se localizaban 4 antiguas sinagogas. En la actualidad, el museo nos cuenta la historia del pueblo judío desde que llegaron a Holanda a finales del siglo XV, expulsados de España y Portugal.

Otro lugar de visita obligada en Ámsterdam es el Hollandsche o memorial del Teatro, situado en un teatro del Barrio Judío. En este teatro era donde se ubicaba a los judíos que eran deportados hacia los campos de concentración.

Como explicaba, la auténtica estrella de la Ámsterdam judía no es otra, sin embargo, que la casa de los Frank, la familia de la pequeña Ana, que con su diario dio a conocer los pormenores de las familias que vivían a escondidas de los nazis durante la ocupación. La Casa de Ana Frank es el lugar más visitado de Ámsterdam.

The movable bookcase conceals the entrance to the Secret Annex

Y con el Barrio Judío de Ámsterdam terminamos este repaso de algunos de los lugares más significativos del judaísmo en Europa. Desde luego no son los únicos. En España hay decenas de poblaciones con bonitos barrio judíos, como Besalú o Girona o ejemplos de preciosas sinagogas como Santa María la Blanca de Toledo. Y en Europa, son centenares los ejemplos existentes de Barrios Judíos, como el de Trebic, Patrimonio de la Humanidad, o incluso el Barrio de Balat de Estambul, que fue ocupado por los judíos sefardíes durante la época otomana.

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