VOLCÁN ARENAL Y CATARATA DE LA FORTUNA, COSTA RICA. En busca del fuego.

El Volcán Arenal y la Catarata de la Fortuna, que se encuentra cerca de la población de La Fortuna de San Carlos es uno de los puntos más turísticos de y que casi nadie se pierde en un viaje a .

Hemos llegado a la Fortuna de San Carlos desde Puerto Viejo, después de haber estado todo el día de ayer disfrutando de un precioso rafting por el Río Pacuare.

Este par de días en La Fortuna de San Carlos haremos noche en el Hotel San Bosco. Cuando nos levantamos, lo primero que hacemos es mirar hacia donde nos han dicho que debe encontrarse el volcán Arenal para comprobar si efectivamente, allá se encuentra. Ayer llagamos a La Fortuna una vez había oscurecido y no lo pudimos ver.

Volcán Arenal

Y allí está. Justo delante de nosotros, aunque las nubes que hay en la parte más alta y que se sitúan como si fuera un sombrero por encima del volcán hacen que no llegue a verse la cima. Hay muchos viajeros que han llegado hasta la Fortuna y que se han ido sin ver el volcán, pues a menudo, el volcán Arenal pasa semanas bajo las nubes. Eso, y el hecho de que últimamente ha bajado la cantidad de lava que el cono volcánico escupe, nos hizo replantear si valía la pena venir o no a ver uno de los volcanes de Costa Rica más conocidos.

La Fortuna de San Carlos, que este es el nombre entero del pueblo, aunque a menudo se lo conoce únicamente por La Fortuna, es un enclave que ha hecho suerte de su desgracia. En 1968, la montaña que tenían delante, conocida antes como Cerro Arenal, un cono perfecto de casi 1700 metros de altura, comenzó a sacar fuego. Hasta entonces, nadie había pensado que el Cerro Arenal fuera un volcán, por lo que la erupción cogió desprevenidos a los habitantes de la zona. El resultado fue la ruina de dos pueblos enteros y la muerte de casi ochenta personas.

Desde aquella desgracia, las erupciones se han ido sucediendo y La Fortuna de San Carlos, aquel pequeño pueblo perdido en medio de Costa Rica, se fue convirtiendo en lugar de peregrinación para los miles de turistas que cada año, han ido convertido el pueblo en un lugar dedicado enteramente al turismo, ya sea de carácter mochilero o de nivel medio (con una gran cantidad de guest houses y hoteles en el pueblo) o de alto standing, con un montón de carísimos lodges encarados a la zona eruptiva del volcán, todos a pagar en dólares, como buena parte de los servicios dedicados al turismo en este país

Así, podemos decir que en los últimos años, la Fortuna se ha convertido en un pueblo dedicado enteramente al turismo, y todo lo que podemos ver en esta población es un hotel junto a un restaurante, una agencia de viajes o una oficina de cambio. Del tranquilo pueblo de la Fortuna de antes de la erupción del Volcán Arenal ya no queda nada.

LA CATARATA DE LA FORTUNA.

Catarata de la Fortuna

Si hay sin embargo, un lugar muy cerca de La Fortuna que sí merece ser visitado, a parte del Parque Nacional, claro está, este es la Catarata de La Fortuna, formada por las aguas del río Fortuna y de varios afluentes. Situada a sólo cinco kilómetros del pueblo llegamos en un taxi rojo que nos deja en un cuarto de hora y por un par de dólares. Después de pasar, eso sí, por una pista que es un pedregal el taxi nos deja en la entrada.

Pagamos los siete dólares de rigor. Ya vamos viendo que disfrutar de la naturaleza en este país no es precisamente gratuito. Según nos explican, el dinero recaudado es utilizada por la Asociación para el desarrollo de la región, y revierten directamente en el bien social de la zona.

Bajamos casi quinientos escalones que nos llevan hasta la extraordinaria catarata que se deja caer con una fuerza inusitada desde más de sesenta metros de altura. Y eso que estamos en época seca. Es esta una zona de alta pluviosidad, que puede llegar hasta los 4000 litros por metro cuadrado y año, por lo que no es extraño que la catarata tenga tanta fuerza.

Aunque hemos llegado a las nueve de la mañana, justa en la hora de la apertura, se nos han adelantado un grupo de jóvenes americanos. No estamos solos, pero la estampa es realmente idílica. Enseguida nos quitamos la ropa y nos quedamos en bañador. Sin embargo, después de poner el pie en el agua y de dudarlo, decidimos no bañarnos. El agua está más fría que en la Cascada del Río Cocles de la Sierra de Talamanca. Nos conformamos con disfrutar con la vista y relajarnos con esta caída de agua, portada de muchos libros y reportajes sobre el país.

La vuelta al hotel la hacemos a pie. No tenemos prisa y hace bajada, por lo que tranquilamente nos plantamos en el hotel en una hora de agradable paseo, siempre con la fenomenal vista del Volcán Arenal detrás. En el hotel aún tenemos tiempo de relajarnos un rato en la piscina.

Catarata de la Fortuna

VISITA DEL VOLCÁN ARENAL

A las tres de la tarde nos vienen a buscar para el plato fuerte del día, y de hecho, el motivo por el que los turistas vienen a la Fortuna. Es decir par la visita al Parque Nacional del Volcán Arenal. Las agencias locales programan varias excursiones con el filón del volcán. Como debe hacerse la visita a medida que va oscureciendo, casi todos los viajeros, acaba contratando alguno de estos tours. Así podemos ver el Parque de día y también a medida que oscurece. Después iremos a cenar al balneario Tabacón, templo del relax, y de fama merecida.

Volcán Arenal

En la excursión al volcán Arenal coincidimos con una decena de turistas más, que hemos ido recogiendo en los diferentes hoteles de la zona. Al llegar al Parque Nacional del Volcán Arenal nos separamos en dos grupos según la lengua. En nuestro grupo, que conducirá Tenorio en español, vamos nosotros y dos italianos que prefieren la explicación en castellano.

A medida que se va oscureciendo, Tenorio, tico hijo de nica y nieto de jamaicano nos explica las diferentes plantas del bosque tropical seco y después, del bosque tropical húmedo. Mañana iremos al Parque Nacional Monteverde y Reserva Santa Elena (aquí podéis ver el post), donde veremos si todo va bien, el bosque tropical lluvioso.

También pasamos por el enorme mar de lava que dejó el Volcán Arenal en la erupción de 1992, un paisaje fantástico y lunar, lleno de gigantescas piedras de negra lava. La vista desde este punto, con el mar de lava en primer término y el amenazador volcán al fondo es sencillamente impresionante. Los carteles de la zona lo dejan claro: la visita a la zona se hace asumiendo personalmente el alto riesgo de erupciones.

Poco a poco ha oscurecido y ahora sí, subimos a la buseta para ir al mirador para ver lo que todos queremos ver: el volcán escupiendo lava. Y ciertamente sí lo vemos. A pesar de que la cima está nublada, no lo está más abajo y así oímos el rugir enfurecido del volcán y vemos las enormes rocas incandescentes cayendo montaña abajo. Es un espectáculo que no olvidaremos fácilmente, aunque en los últimos años la furia del volcán ha amainado y no hay ni de lejos, el espectáculo que se podía observar hace 4 o 5 años.

Ya oscuro todavía hay que poner la guinda al pastel. Por eso nos dirigimos a las Termas Tabacón, el balneario más famoso de todo Latinoamérica y verdadero templo natural del hedonismo. A precios centroeuropeos, claro está. Que para eso estamos en Costa Rica. Allí disfrutamos de lo lindo de las calientes aguas termales que bajan directamente del volcán Arenal. Aprovechando el paso del río Tabacón, se ha construido este balneario que está lleno de piscinas naturales y pequeñas cascadas donde reposar de la dura vida del turista. Unas piscinas están a 40 grados, otras, un poco menos calientes. Pero aunque de vez en cuando te llevas una buena escaldada, la sensación de satisfacción y relax es total.

Aún antes de volver al hotel cenaremos en el mismo recinto de las Tesmas Tabacón un fantástico buffet que combina los platos nacionales con los orientales. Delicioso todo y bien abundante. Cuando acabamos de cenar nos cuesta ponernos de pie de tanto como hemos cenado. Ahora sí, una vez hecha la turistada del viaje, ya podemos volver al hotel y dormir felices y contentos y además, con la barriga bien llena.

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Al final, la estancia en la Fortuna, para disfrutar del Parque Nacional del Volcán Arenal, las cataratas de la Fortuna y las Termas de Tabacón han resultado una muy buena opción para disfrutar un poco más de estas tierras centroamericanas.

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10 comentarios en “VOLCÁN ARENAL Y CATARATA DE LA FORTUNA, COSTA RICA. En busca del fuego.

    • Sois unos valientes! Yo no me vi capaz, y eso pese a que aunque soy friolero me encanta bañarme en pozas naturales y cascadas.

  1. Qué coincidencia, los próximos posteos de mi blog serán sobre fortuna. Lamentablemente no llegué a la cascada, pero conocí otros lugares bonitos. Saludos!

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