Que ver en HEIDELBERG en un día. Una de las ciudades más bonitas de Alemania.

Que ver en Heidelberg en un día? Heidelberg es una de las ciudades más bonitas de Alemania. Y aunque nuestro viaje de Semana Santa de 2015 transcurre sobre todo, por la Selva Negra y Alsacia, no hemos querido pasar la oportunidad, ya que estamos de visita por el oeste de Alemania, de conocer la que es conocida no sólo por ser una de las ciudades más bonitas de Alemania, si no por ser la que tiene la fama de ser también la ciudad más romántica del país. Desde la ciudad vieja, al viejo puente y al Castillo de Heidelberg, nos disponemos a disfrutar de esta bella ciudad. Desde luego, hay muchas cosas que ver en Heidelberg, pero la verdad es que un día da para mucho en una ciudad que se visita a pie.

Es por ello que antes de salir de casa hemos estado buscando qué ver en Heidelberg en un día entero, pues este es el tiempo que tendremos para conocer la ciudad. Tan pronto como llegamos al aeropuerto de Baden Baden ponemos nuestro coche de alquiler en dirección Heidelberg, donde pernoctaremos dos noches.

Una vez despiertos y desayunados, comprobamos que el día está bastante gris y que las nubes amenazan lluvia, por lo que nos ponemos el impermeable, por si acaso y nos disponemos a descubrir si la fama que tiene Heidelberg ser una de las ciudades más bonitas de Alemania y de rebote, de las más románticas, es o no merecida.

Un paseo de unos veinte minutos nos lleva desde nuestro hotel hasta la Plaza Bismarck. Desde aquí empieza lo que es conocido como Altstadt o Ciudad Vieja de la ciudad de Heidelberg, el barrio que tiene los monumentos, calles y plazas más importantes que ver en Heidelberg, una zona casi exclusiva para peatones que se hace muy bien visitar.

Es aquí donde empieza pues nuestra visita de un día a Heidelberg,

QUE VER EN HEIDELBERG EN UN DIA.

CIUDAD VIEJA DE HEIDELBERG O ALTSTADT.

IMG_0621Empezamos nuestra día en Hidelberg tomando la calle Hauptstrasse que es el más comercial de la ciudad y que se alarga más allá de un kilómetro y medio, hasta la Karlstor, la puerta de la ciudad. En esta calle peatonal no sólo encontramos las mismas tiendas que la globalización ha instalado por todo el mundo, sino también preciosos comercios locales, situados muchos de ellos en construcciones centenarias, varias iglesias y palacios, muchos restaurantes y como no puede ser de otra manera en Alemania, varias cervecerías.

Durante nuestro paseo por casi los dos kilómetros de la Hauptstrasse y por las calles laterales que confinan, no paramos de sorprendernos, de tantos rincones que hay que ver y descubrir. Uno de los primeros edificios imponentes de la calle más bonita de Heidelberg es la conocida como Haus zum Reisen o Casa del Gigante que era la vivienda del general von Veningen, personaje que encontramos en una hornacina de la fachada y que data de principios del siglo XVIII. Poco más adelante encontramos la iglesia de la Providencia, que destaca por su campanario en forma de bulbo de cebolla. Data de mediados del siglo XVII, aunque fue destruida pocos años después durante la guerra contra Francia, por lo que tuvo que ser reconstruida en 1700. Su interior neo-renacentista es austero, de modo que lo que más destaca es su órgano, el más antiguo de la ciudad de Heidelberg.

Poco después, a mano izquierda encontramos el edificio del Palacio Morais, que es la sede del Museo del Palatinado, dedicado a la historia local y del arte.

Antes de seguir por la calle Hauptstrasse nos desviaremos un poco, primero a la izquierda y luego a la derecha. A mano izquierda, por Schiffgasse llegamos a un edificio imponente, pero demasiado reformado: el Marstall. Se trata de un palacio renacentista del siglo XVI, reconstruido a principios del XIX. Ahora es la sede de un museo arqueológico con piezas que pertenecen a la universidad. Su patio, convertido en una especie de Biergarden debe ser agradable en verano, pero hoy, con el día gris y a ratos incluso con un breve llovizna, no lo es en absoluto.

Volvemos a la calle principal y esta vez giramos a mano derecha, para encontrarnos con varios edificios que pertenecen a la Universidad. Heidelberg no sólo es una de las ciudades más bonitas de Alemania sino que además es la sede de una de las Universidades más antiguas y más prestigiosas del país. En esta zona encontramos los edificios de la Alte Universitat (barroca), de la Neue Universitat (del primer tercio del siglo XX) y sobre todo, el bonito edificio de la Biblioteca Universitaria, que es de los más destacables que hay en Heidelberg. Entramos libremente, pero en cambio no podemos entrar en la conocida como cárcel universitaria, donde parece que los estudiantes más díscolos se podían pasar una buena temporada. Desgraciadamente, los lunes está cerrada.

Que ver en Heidelberg
Que ver en Heidelberg
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Que ver en Heidelberg

En esta zona, justo en frente de la Biblioteca, encontramos la Peterskirche, la iglesia más antigua de la ciudad, que data del siglo XII, aunque actualmente no está abierta al público por estar en proceso de reformas.

Muy cerca encontramos el edificio de la antigua iglesia de los jesuitas, convertida actualmente en museo de arte Sacro. La fachada barroca nos muestra uno de los edificios más imponentes de la ciudad y que data del siglo XVIII.

Volvemos a la calle Hauptstrasse para seguir dando la razón a los que consideran Heidelberg como una de las ciudades más bonitas de Alemania. Quedamos admirados con la fachada de la casa conocida como Haus Zum Ritter, de finales del siglo XVI y en estilo renacentista. La fachada es preciosa, pero vale la pena además, dar un vistazo a la planta baja, que está ahora mismo ocupada por un restaurante.

Casi frente de la Haus Zum Ritter entramos en una de las iglesias más bonitas de la ciudad, la Heiliggeistkirche o Iglesia del Espíritu Santo. Se trata de una iglesia de planta gótica que fue construida en el lugar donde ya existía una iglesia basilical románica. La iglesia data del siglo XII y su interior es también bastante austero, aunque destaca en la nave izquierda, el sepulcro del príncipe Ruprecht y de su mujer. Se puede subir a la torre gótico-barroca, aunque no lo hacemos, a la espera de mejores vistas desde el Castillo y desde el Paseo de la Filosofía.

La iglesia del espíritu Santo está situada en la hermosa Plaza del Mercado, donde encontramos en el centro, una fuente con una estatua de Hércules, del siglo XVI y el ayuntamiento o Rathaus (donde está la oficina de turismo); pero aún es más bonita la plaza que encontramos poco más allá, la Karlsplatz, que destaca sobre todo, por las preciosas vistas que del castillo se tienen desde esta plaza.

Antes de subir al castillo, otro de los monumentos que ver en Heidelberg, nos acercamos aún hasta el final del Hauptstrasse, donde se encuentra  la hermosa puerta de la ciudad, conocida como Karlstor y que parece más un arco triunfante que una puerta. Fecha de 1775 y es ciertamente imponente.

HOTELDurante nuestra estancia en HEIDELBERG nos alojamos en el HOTEL HOLIDAY INN CITY CENTRE. Muy buena relación calidad/precio, a una distancia correcta del centro y con un desayuno fantástico. La verdad es que fue muy buena elección. Si queréis mirar los precios os dejo el enlace aquí.

 

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Que ver en Heidelberg
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EL CASTILLO DE HEIDELBERG.

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Pero si Heidelberg es conocida por ser una de las ciudades más románticas y bonitas de Alemania probablemente sea por culpa del castillo que domina la ciudad. Y eso que no se trata ni de un castillo en buen estado, ni de un castillo que tenga un interior suntuoso. Pero probablemente el hecho de que los franceses lo dejaran prácticamente en ruinas a finales del siglo XVII lo hace aún más romántico y que quede rodeado de un aura francamente mística.

En origen, el Castillo de Heidelberg data de principios de siglo XV, en época en que el Príncipe Elector era Ruprecht III. A lo largo de los siglos, el castillo fue ampliado, por lo que la construcción era una sucesión de estilos. Todo ello quedó parado con la guerra contra Francia, de finales del siglo XVII, cuando el castillo sufrió muchos desperfectos que ocasionaron que ninguno de los intentos posteriores de remodelación pudieran ser llevados a cabo.

Entramos al castillo después de subir hasta su altura en funicular. Los torreones, los fosos, las destruidas murallas… todo es imponente y su estado de conservación no le resta nada de interés. Desde la explanada del castillo, antes de entrar en el mismo, se disfruta de alguna de las mejores vistas de la ciudad, que se extiende a los pies de la colina.

Cruzamos la puerta principal del castillo de Heidelberg que da acceso al patio del castillo, la Torturn, para quedar perplejos con la mezcla de estilos que dominan las construcciones que quedan de pie. Es verdad, que de algunas sólo queda la fachada y otras han tenido que ser fuertemente restauradas, pero los palacios que vemos enfrente nos dejan admirados.

Entramos en la bodega del castillo, donde se pueden degustar los vinos de la zona, si uno quiere, o disfrutar de dos enormes tinajas de 50 mil y 220 mil litros de vino. Según nos dicen, esta última es la más grande del mundo y recibe el nombre de Grosses Fass. Fecha de 1751.

Volvemos al patio del castillo y observamos el Friedrichsbau, el palacio que fue mandado construir por Federico IV a finales de siglo XVI en estilo renacentista. Pasamos por debajo del palacio y nos acercamos a otra preciosa terraza desde donde disfrutar de las preciosas vistas que de la ciudad se tienen. Desde esta terraza del castillo de Heidelbeg, distinguimos las diversas iglesias de Heidelberg, así como el puente de Carlos Teodoro, otra de las construcciones que hacen de Heidelberg una de las ciudades más bonitas de Alemania y una de los monumentos más importantes que ver en Heidelberg.

Volvemos al patio central para maravillarnos de lo que queda del Ottheinrichsbau, otra joya del Renacimiento, que data de mediados de siglo XVI en un tiempo en que el Príncipe Elector era Otón Enrique. Aunque casi sólo queda de pie su fachada, esta es una de las más esplendorosas de todo el país.

Debajo de este palacio sí visitamos el Museo Alemán de Farmacia, mucho más interesante de lo que su nombre nos podía hacer pensar. En su interior encontramos varias farmacias de todo el país que han sido transportadas al museo tal y como eran en su momento de esplendor. Algunas de ellas son de los siglos XVII y XVIII y son francamente preciosas. También encontramos un amplio apartado dedicado a la alquimia y otro donde se muestran gran cantidad de utensilios utilizados por los boticarios para hacer su trabajo, durante la historia.

Visitado el castillo de Heidelberg volvemos a la ciudad, nuevamente en funicular, para hacer camino hacia el Puente Viejo de Heidelberg, otra de las construcciones que ha hecho de Heidelberg una de las ciudades más bonitas de Alemania.

Castillo de Heidelberg
Castillo de Heidelberg
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Castillo de Heidelberg
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PUENTE VIEJO DE HEIDELBERG

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Es el nombre con que todo el mundo conoce el puente que oficialmente recibe el nombre de Puente de Carlos Teodoro, en honor del Príncipe Elector de mediados de siglo XVIII, que tuvo un reinado, al parecer, cuajado de éxitos y al que se atribuye un gran mérito en el desarrollo económico, pero también cultural, de la Alemania del siglo XVIII.

Es este puente, uno de los iconos de la ciudad y monumentos más destacados que ver en Heidelberg. Se trata de una construcción de piedra sobre el río Neckar, que fue mandada construir, en 1786, por el Príncipe Elector del que recibe el nombre, en el mismo lugar donde ya había habido dos puentes. De hecho, el anterior había quedado destruido pocos años antes, por culpa de unas inundaciones, por lo que se decidió que el nuevo puente sería construido en piedra.

Es uno de los puentes más bonitos de Europa, con su característico color rojizo, como muchos de los edificios de la ciudad de Heidelberg, y con su hermosa puerta de entrada, en el extremo que da a la Ciudad Vieja, construida casi a modo de Arco del Triunfo, utilizando dos torres anteriores. Por cierto, a la izquierda de esta original puerta encontramos la estatua de un curioso mono. En el puente también encontramos varias enormes esculturas, algunas de ellas en honor del propio Príncipe Elector.

La idea sería atravesar todo el puente para dirigirnos a la entrada del Paseo de la Filosofía, que queda justo en esta zona. Pero cuando nos acercamos, comprobamos que esta entrada está cerrada, parece que por obras, por lo que volvemos a cruzar el Puente Viejo, pasamos nuevamente por la Ciudad Vieja y nos dirigimos al Paseo de la Filosofía por la entrada que queda a nivel del puente de Theoor Heuss.

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PASEO DE LOS FILÓSOFOS DE HEIDELBERG.

Un paseo que nadie debe perderse. Se trata de un sendero que se eleva colina arriba, en la ribera contrapuesta del castillo, por lo que las vistas de la ciudad vieja y el castillo y por supuesto, con el río Neckar a los pies, son espectaculares. Tal vez, incluso, más aún que las vistas de las que hemos disfrutado desde el castillo.

Aunque estamos en Semana Santa, ni en Heidelberg ni en el Paseo de los Filósofos nos hemos encontrado con demasiados turistas, por lo que la media hora que tardamos en hacer el trayecto, es francamente apacible. Las paradas para tomar fotografías son continuas, y la verdad es que suponen un final perfecto en la que es una de las ciudades más románticas y bonitas de Alemania.

 

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14 comentarios en “Que ver en HEIDELBERG en un día. Una de las ciudades más bonitas de Alemania.

  1. Que localidad más bonita Jordi y que gusto da visitar estos lugares con pocos turistas como bien dices :-).

    Me ha recordado mucho, por el estilo, las casas y la historia a una localidad que descubrimos en nuestra visita a la Selva Negra, se llama Ettlingen y también nos pareció muy romántica :-)

  2. Precioso!!! Al menos eso me transmiten las fotos!
    Curioso lo del museo de famacias…nos gustaría sin duda.
    Y me ha llamado la atención que también tengan paseo del filósofo, como kyoto… Bueno, en plural…en Japón parece ser que solo tenían uno jaja

    Un saludo!

    • Ciertamente Vero. Una ciudad preciosa. Ha valido la pena desviarnos de nuestra rtuta inicial para irnos más al norte hasta Heidelberg. Encantadora!

  3. es hermoso no tengo como describirlo, ya mis vacaciones para alla son en septiembre me gustaria que me recomedaran que clase de ropa se utiliza para esa temporada

    • Hola Jaime. En septiembre suele hacer aun buena temperatura por Europa Central. Sobre 20 grados de media, de manera que ropa ligera y de día manga corta es lo suyo. No suele ser un mes muy lluvioso, aunque esto nunca se sabe y vale la pena ser precavido.
      Un abrazo y feliz viaje!

  4. Gracias por compartirlo! mi chico y yo nos vamos por Europa y que nos des el trabajo hecho da gusto… 13 ciudades a visitar y ya no puedo ver ni un mapa más!!!Seguiremos vuestra ruta. Un saludo!

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